AA diferencia de la mayoría de los pueblos del interior, Colón posee dos plazas principales, aunque oficialmente una sola figura como “la principal”. Una fue bautizada “Washington” y la otra, “San Martín”, en homenaje al Libertador de la Patria.

Turística como ninguna y con una historia capaz de despertar el interés de todo aquél que la conozca, Colón es una de las ciudades más hermosas que existen. Su gente, sus lugares y su pasado la hacen única.

Sobre la primera de estas plazas se encuentran edificios históricos como la iglesia local, la municipalidad, el registro civil, el juzgado de paz y algunas escuelas, entre otras instituciones públicas típicas.

 

Dos plazas, las mismas azaleas

En ambas, el color lo aportan las grandes azaleas de tonos rosados, rojos y blancos que enaltecen las construcciones típicas. El estilo italiano se puede observar también en los frentes de las casas que se ubican sobre las calles San Martín, 3 de Febrero y Belgrano, las cuales en algún tiempo sirvieron para el descanso de carruajes y caballos.

Sobre la esquina de 12 de Abril y Paso, se encuentra la “Casona”; actualmente propiedad del municipio de Colón, fue construida en 1868, tal como lo documenta un grabado que reposa sobre el aljibe del patio central de la propiedad. Allí se alojó el general Urquiza cuando fue gobernador de la provincia. Hoy allí funciona el Centro Artesanal de la ciudad.

A ningún pueblo puede faltarle su banco y en este caso el Nación, que generalmente se ubica sobre la plaza principal, se encuentra ubicado sobre la famosa Av. San Martín y fue inaugurado en el año 1914. Sin embargo, la primera sucursal de este banco se creó en 1892 y se instaló en la casa que perteneció a doña Zunilda Rolin de Lascano; luego el banco ocupó la famosa Casona hasta que se trasladó a su sede actual.